México dice que el 47% de cartuchos de alto poder incautados los fabrica contratista del Pentágono
Associated Press
CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Que la mayor parte de las armas ilegales usadas en México proceden de Estados Unidos es algo que ambos países reconocen, pero el secretario de la Defensa mexicano, Ricardo Trevilla, ofreció el martes un dato adicional: casi la mitad de los cartuchos de alto poder que se han decomisado en territorio mexicano proceden de una fábrica propiedad del gobierno estadounidense operada por un contratista privado que suministra al Pentágono.
Durante la conferencia presidencial diaria, el general Trevilla se refirió en concreto a los cartuchos calibre .50, que son de ametralladoras y fusiles de alto alcance, y dijo que de los 137.000 requisados desde el 2012, “el 47% provienen de esa empresa, que han sido comercializados en las armerías del sur de Estados Unidos”.
El militar no mencionó a la compañía por nombre pero hizo estos comentarios a preguntas de la prensa sobre la publicación de The New York Times que menciona la compañía Lake City Army Ammunition Plant, de la ciudad de Kansas City, Misuri, en el centro de Estados Unidos.
Ni el Pentágono ni la empresa contestaron de manera inmediata a una solicitud de comentario por parte de The Associated Press.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo estar “evaluando que las demandas que tenemos contra las armadoras incluyan esta parte”.
“Es muy importante que se investigue cómo estas armas que comercializa esta empresa privada llegan a manos de la delincuencia organizada en nuestro país”, agregó la mandataria.
México ha presentado varias demandas en cortes estadounidenses contra armadoras y distribuidoras de armas —algunas ya desestimadas—, con el argumento de los muchos daños que provocan en el país y el gobierno ha insistido de forma reiterada a Washington que si quiere combatir verdaderamente a los cárteles debe luchar de forma más eficaz contra el tráfico de armas del norte hacia el sur.
Según los datos actualizados ofrecidos el martes por Trevilla, en torno al 77-78% de las armas cortas y largas que entran ilegalmente en México y son usadas por el crimen organizado proceden del vecino del norte, donde se pueden comprar legalmente en muchos lugares.
Parte del armamento decomisado en México de origen estadounidense son ametralladoras de diversos calibres, fusiles tipo Barrett, lanzagranadas o lanzacohetes, dijo el general.
Hace dos años, el gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a Estados Unidos que investigara la entrada de armas de uso exclusivo del ejército estadounidense que llegaban a manos de los cárteles pero no se supo más sobre el estado de esas pesquisas.
