Cadena perpetua sin libertad condicional para adolescente por asesinatos en Carolina del Norte

Por GARY D. ROBERTSON

RALEIGH, Carolina del Norte, EE.UU. (AP) — Un juez condenó el viernes a un joven de 18 años que reconoció haber matado a cinco personas en Carolina del Norte a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, al rechazar los argumentos de que merecía la oportunidad de salir en libertad dentro de varias décadas.

Austin David Thompson tenía 15 años durante el ataque del 13 de octubre de 2022, que comenzó en su casa de Raleigh cuando le disparó y apuñaló repetidamente a su hermano de 16 años, James.

Con armas de fuego y vestido con camuflaje, Thompson luego mató a tiros a otras cuatro personas —entre ellas un policía municipal que estaba fuera de servicio— en su vecindario y a lo largo de una vía verde. Fue arrestado en un cobertizo después de sufrir una herida de bala autoinfligida en la cabeza.

Thompson se declaró culpable el mes pasado de cinco cargos de asesinato en primer grado y de otros cinco cargos, menos de dos semanas antes de la fecha prevista para su juicio.

Thompson, que no habló en el tribunal, fue escoltado esposado tras dictarse la sentencia. Los familiares de las víctimas lloraron mientras se leía la condena. Los abogados de Thompson anunciaron planes para apelar la sentencia.

El juez Paul Ridgeway tenía la opción de condenarlo a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional después de al menos 25 años, pero Thompson no enfrentaba la pena de muerte debido a su edad en el momento de los crímenes.

“Es difícil concebir una mayor muestra de malicia”, declaró Ridgeway añadiendo que meses de planificación y fantasías de Thompson para llevar a cabo la masacre también confirmaban que era el raro delincuente juvenil “cuyos crímenes reflejan una corrupción irreparable”.

Durante la audiencia de sentencia, que comenzó la semana pasada, los fiscales revelaron el contenido —hasta entonces confidencial— de una nota manuscrita con el nombre de Thompson y la fecha del tiroteo, hallada en la casa de su familia en la subdivisión de Hedingham.

La nota decía que la “razón por la que hice esto es porque odio a los humanos, están destruyendo el planeta/la Tierra”, y añadía que mató a James Thompson “porque se interpondría en mi camino”.

El abogado defensor Deonte’ Thomas señaló que Thompson “no puede decirles por qué escribió esa nota de la manera en que lo hizo”, y subrayó que no tenía antecedentes de ira basada en cuestiones ecológicas. Agregó: “Y no puede decirles por qué corrió por las calles de Hedingham aterrorizando a la gente ese día”.

Pero pidió a Ridgeway que le diera al acusado la oportunidad de algún día decirles a los comisionados de libertad condicional que aún podía “seguir siendo una persona productiva en la sociedad”, Thompson “no es irredimible, no es incorregible”.

Thomas sostuvo que la masacre ocurrió durante un episodio psicótico provocado por un medicamento que tomaba regularmente para el acné, el cual disoció al joven de la realidad. Un psiquiatra que entrevistó a Thompson y un genetista testificaron para respaldar esa explicación.

Ridgeway determinó que las pruebas no respaldaban la conclusión de que los actos de Thompson ocurrieron mientras entraba en un estado mental alterado inducido por el medicamento y una anomalía genética.

Los fiscales desestimaron el argumento del medicamento por considerarlo débil y destacaron las búsquedas en internet de Thompson en su teléfono y computadora antes del ataque que incluía tiroteos escolares, armas, agresiones y materiales para fabricar bombas.

Nicole Connors, de 52 años; el policía de Raleigh Gabriel Torres, de 29; Mary Marshall, de 34 y Susan Karnatz, de 49, también murieron en la masacre. Otras dos personas resultaron heridas, entre ellas otro policía que participó en la búsqueda de Thompson.

“En un abrir y cerrar de ojos, todo cambió para esas personas y para quienes dejaron atrás”, indicó el fiscal adjunto del condado de Wake Patrick Latour al pedir una condena sin posibilidad de libertad condicional. “Y lo que hizo que cambiara no fue algún medicamento para el acné. Fueron las acciones conscientes, investigadas, bien pensadas, planificadas y decisivas del acusado”.

El juez escuchó a personas como Jasmin Torres, viuda de Gabriel Torres y madre de su hija de 5 años. Ella le pidió a Ridgeway que condenara a Thompson a cadena perpetua sin libertad condicional, y lo calificó de “monstruo”.

Torres expresó la semana pasada: “Ninguno de nosotros, las víctimas sobrevivientes, nuestras familias, nuestros amigos, nuestra comunidad, debería tener que preocuparse jamás por un futuro en el que este monstruo quede en libertad”.

Los padres de Thompson testificaron que no podían explicar por qué su hijo cometió la violencia, y lo describieron como un niño normal y feliz, que iba bien en la escuela y no mostraba señales de mala conducta.

El padre de Thompson se declaró culpable de almacenar de forma indebida su pistola, que, según las autoridades, fue encontrada cuando arrestaron a su hijo. Recibió una condena suspendida y libertad condicional.

“Ambos perdimos a nuestros hijos, uno a manos del otro. Nunca vimos venir esto y aún no podemos darle sentido”, expresó la madre, Elise Thompson, la semana pasada al dirigirse a las familias de las víctimas del tiroteo, añadiendo que estará “siempre arrepentida por el dolor que esto les ha causado”.

___________________________________

Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Previous post Reseña: “Wuthering Heights” de Emerald Fennell es audaz, pero superficial
Next post ISU defiende puntuación en danza sobre hielo tras oro a Francia sobre EEUU por una jueza francesa