Tigre ruge en el Monumental con goleada de 4-1 ante un River sin fútbol ni alma
Por MARCELO R. ANDROETTO
BUENOS AIRES (AP) — El rugido de un Tigre letal dejó sin reacción a River Plate y en llamas a un Monumental que reprobó unánimemente a sus jugadores.
El equipo de Marcelo Gallardo cayó 4-1 el sábado frente al conjunto de Victoria, que escaló al liderato de la Zona B del Torneo Apertura del fútbol argentino.
En partido por la 4ta. fecha, los tantos de Tiago Serrago, a los 6 minutos; David Romero, a los 16, e Ignacio Russo por partida doble, a los 49 y 68, redondearon una goleada impensada. Para River descontó Lautaro Rivero, a los 89.
El conjunto de Diego Dabove suma diez puntos y esta fecha sólo podrá ser superado o alcanzado en la cima por Independiente Rivadavia, que visita el lunes a Estudiantes de Río Cuarto (Córdoba). En tanto, el “Millonario”, cedió su invicto y permanece con siete unidades, aún en zona de playoffs.
“Le pedimos disculpas a la gente, tenemos que hacernos cargo del resultado, ahora viene la autocrítica, no pensábamos que iba a pasar, pero pasó”, admitió el colombiano Juanfer Quintero, en relación con el cachetazo que dará que hablar (hacía diez años que la “Banda Roja” no recibía cuatro goles en el Monumental).
River volvió a ser el de 2025: muy flojo atrás, liviano en el medio, sin peso en ataque. La mejoría evidenciada por el equipo del “Muñeco” en las tres fechas precedentes fue puesta en jaque desde el arranque por un Tigre que llegó a Núñez con la idea fija de alzarse con su cuarto triunfo en territorio de su oponente en todo el historial. Y lo hizo con toda justicia.
El resultado se explica con sencillez: el “Millonario” fue un desastre en todas sus líneas, mientras que el “Matador” hizo un partido perfecto y mostró las fauces de una pareja de delanteros intratable, conformada por Russo y Romero.
Tres de los cuatro goles de la visita tuvieron algo en común: la pérdida de la pelota en tres cuartos y la escasa resistencia de una última línea local descompensada. El restante tuvo que ver con un grosero error individual.
En el tanto inaugural, la visita contó con el guiño de la fortuna. Tras una milimétrica asistencia de Romero, el remate de Serrago -jugador de River a préstamo-, se desvió en el uruguayo Matías Viña antes de tocar la red.
En el segundo, Russo -hijo del fallecido entrenador Miguel Ángel Russo- armó la jugada de principio a fin y sirvió el gol a Romero.
River jamás se recompuso. Apenas si tuvo una oportunidad clara de descuento, un disparo de media distancia de Tomás Galván que se estrelló en el travesaño.
Sin volantes que ataquen el espacio ni goleadores destacados, el equipo de Gallardo languideció frente a un “Matador” bien parado y que incluso pudo irse al entretiempo con una ventaja mayor.
La falta de gol de los delanteros de River ya es endémica. Sebastián Driussi, lesionado, fue reemplazado por Maxi Salas, quien completó once partidos sin convertir. Su acompañante Facundo Colidio, hace 22 encuentros que no festeja. E incluso el propio Driussi suma una sequía de 13 cotejos. Aun así, Gallardo defendió recientemente su decisión de no contratar un delantero centro.
Si alguna esperanza de remontada le restaba al anfitrión, se esfumó apenas iniciado el complemento, con una increíble falla de Aníbal Moreno, que al cobrar un tiro libre desde el costado de su propia área le regaló la pelota a Russo para el 3-0.
Poco después, River quedó con diez porque Fausto Vera impactó con su pierna en el rostro de un rival. Y en otra contra fulminante —se equivocó Marcos Acuña, quien había ingresado por Viña—, Romero devolvió gentilezas para el doblete de Russo.
Un par de minutos después estalló el Monumental contra sus jugadores, con el lastre propio de un 2025 para el olvido.
Y ya no pasó mucho más. Apenas el ingreso en la visita de Gonzalo “Pity” Martínez, uno de los héroes de la final de la Copa Libertadores 2018 en Madrid, homenajeado en la previa y aplaudido por los hinchas. El golazo de media distancia de Rivero decoró el marcador y entonces llegaron los estruendosos silbidos del final.
En tanto, en el estadio Cilindro de Avellaneda, volvió el Racing Club agresivo e intenso de años precedentes.
El equipo de Gustavo Costas se repuso de tres derrotas consecutivas en la Zona A y venció 2-1 a Argentinos Juniors, que jugará el repechaje de la Copa Libertadores.
Los goles de la “Academia” fueron obra de Tomás Conechny y Santiago Solari. Para el “Bicho”, que llegaba invicto, descontó Erik Godoy.
También por la Zona A, el modesto Aldosivi frustró el festejo de Rosario Central.
En Mar del Plata, el “Canalla” se imponía 1-0 con un cabezazo de Ignacio Ovando a la salida de un córner ejecutado por Ángel Di María. El dueño de casa igualó a poco del final con un golazo del sustituto Nicolás Cordero.
La fecha continuará el domingo con dos platos fuertes: el clásico barrial entre Huracán y San Lorenzo en el “Palacio” Tomás Adolfo Ducó y el choque entre Vélez Sarsfield y Boca Juniors, en el estadio José Amalfitani.
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