Congreso toma 1ros votaciones sobre guerra con Irán mientras crece el debate sobre objetivos de EEUU
Por STEPHEN GROVES, LISA MASCARO y MARY CLARE JALONICK
WASHINGTON (AP) — El Senado de Estados Unidos se encamina a una votación el miércoles sobre la decisión del presidente, Donald Trump, de emprender una guerra contra Irán, una prueba excepcional en el Congreso para un conflicto que se ha extendido rápidamente por todo Oriente Medio sin una estrategia clara de salida por parte de Washington.
La legislación, conocida como una resolución sobre los poderes de guerra, brinda a los legisladores la oportunidad de exigir la aprobación del Congreso antes de que se lleven a cabo nuevos ataques. La iniciativa del Senado y un proyecto de ley similar que se votará en la Cámara de Representantes más adelante esta semana tienen pocas posibilidades de salir adelante en un Congreso controlado por los republicanos y, con casi total seguridad, Trump los vetaría incluso si llegaran a aprobarse.
Aun así, las votaciones suponen un momento importante para los legisladores. Sus decisiones sobre la guerra, que comenzó hace cinco días —y a la que Trump se sumó sin la aprobación del Congreso—, podrían determinar el destino de los militares estadounidenses, de innumerables vidas y del futuro de la región.
“Las guerras sin objetivos claros no se quedan en algo pequeño. Se hacen más grandes, más sangrientas, más largas y más costosas”, manifestó el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, en una conferencia de prensa el martes. “Esta no es una guerra necesaria. Es una guerra elegida”.
El gobierno se afana por conseguir apoyo en el Congreso
Tras lanzar un ataque sorpresa contra Irán el sábado, Trump se ha apresurado a conseguir respaldo para un conflicto en el que los estadounidenses, de todas las corrientes políticas, eran reacios a entrar. La presencia de funcionarios de la Casa Blanca en el Capitolio ha sido habitual esta semana, en un intento de transmitir a los legisladores de que tienen la situación bajo control.
“No vamos a poner a las tropas estadounidenses en peligro”, dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, a reporteros en una ruidosa conferencia de prensa en el Capitolio el martes.
Pero seis miembros de las fuerzas armadas murieron durante el fin de semana en un ataque con drones en Kuwait. Y cientos de personas más han perdido la vida en la región.
Trump tampoco ha descartado el despliegue de tropas terrestres. Señaló que espera poner fin a la campaña de bombardeos en unas pocas semanas, pero sus objetivos para la guerra han pasado de un cambio de régimen a impedir que Irán desarrolle capacidades nucleares, a inutilizar su armada y sus programas de misiles.
“Creo que están logrando un gran éxito con lo que han hecho hasta ahora”, apuntó el martes el líder de la mayoría en el Senado, John Thune, añadiendo que lo que ocurra después en el país dependerá “en gran medida del pueblo iraní”.
Casi todos los senadores republicanos se preparaban para votar el miércoles en contra de la resolución de poderes bélicos para frenar la acción militar, pero varios de ellos mostraron sus dudas ante la idea de desplegar tropas a territorio de Irán.
“No creo que el pueblo estadounidense quiera ver tropas sobre el terreno”, señaló el senador republicano de Luisiana Bill Cassidy tras una sesión informativa clasificada el martes. Los funcionarios del gobierno “dejaron abierta esa posibilidad”, aunque no era una opción en la que estuvieran haciendo hincapié, agregó.
Los legisladores se pronuncian
Las votaciones de esta semana en el Congreso representaban indicadores posiblemente trascendentales sobre la postura de los legisladores con respecto a la guerra, mientras tienen la vista puesta en las elecciones de mitad de mandato y en las consecuencias del conflicto.
“Nadie puede esconderse y darle al presidente un pase fácil o una vía para eludir la Constitución”, dijo el senador Tim Kaine, un demócrata de Virginia que patrocina la resolución sobre los poderes de guerra. “Todo el mundo tiene que declarar si está a favor de esta guerra o en contra”.
Los líderes republicanos han derrotado, aunque por un estrecho margen, una serie de resoluciones similares relacionadas con varios otros conflictos en los que Trump ha entrado o ha amenazado con entrar. Pero esta es diferente.
A diferencia de las campañas militares de Trump contra supuestas embarcaciones de narcotraficantes o incluso contra el expresidente de Venezuela Nicolás Maduro, el ataque a Irán es un conflicto de duración indefinida que ya está teniendo repercusiones en toda la región. Para los republicanos, acostumbrados a operar en un partido dominado por Trump y sus promesas de mantener a Estados Unidos fuera de enredos en el extranjero, el momento supuso una especie de revés.
“La guerra es fea, siempre ha sido fea, pero estamos eliminando a un régimen que llevaba bastante tiempo tratando de atacarnos”, dijo el senador republicano de Oklahoma Markwayne Mullin.
Por su parte, Lindsey Graham, senador republicano de Carolina del Sur, que llevaba tiempo presionando a Trump para que se implique en cuestiones internacionales, alegó que el conflicto representaba una oportunidad para que países árabes y europeos se sumen a la lucha contra Irán y los grupos insurgentes que apoya.
“No me molesta que la gente diga públicamente si cree o no que esto es una buena idea”, dijo a periodistas, al tiempo que sostuvo que en la Ley de Poderes de Guerra se cedió al Congreso demasiado poder sobre el ejército, ya que exige que el presidente retire a las tropas de un conflicto en un plazo de 90 días si no cuenta con su autorización.
Se avecina la votación en la Cámara
En el otro lado del Capitolio, los líderes de la Cámara de Representantes también se preparaban para un intenso debate sobre la guerra, seguido de una votación el jueves.
“Creo que tenemos los votos para derrotarla y espero que así sea”, declaró el presidente de la Cámara, Mike Johnson, tras una sesión informativa para todos los legisladores el mates por la noche.
Mientras, el líder demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries, dijo que esperaba un firme respaldo de los legisladores de su partido a favor de la resolución.
A la salida de una sesión informativa a puerta cerrada el martes por la noche, Gregory Meeks, el principal representante demócrata en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, instó al gobierno de Trump a “venir al Congreso” y hablar directamente con el pueblo estadounidense los motivos para la guerra.
Con la voz cargada de emoción, apuntó que “La vida de nuestros jóvenes, hombres y mujeres, está en juego”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
