UE y Mercosur firman tratado que crea la mayor zona de libre comercio del mundo
Por NAYARA BATSCHKE
ASUNCIÓN (AP) — La Unión Europea (UE) y el Mercosur firmaron el sábado en Paraguay un largamente esperado tratado comercial tras casi tres décadas de negociaciones que permitirá la creación de la zona de libre comercio más grande del mundo y que representa una cuarta parte del producto interno bruto mundial.
“Estamos creando la zona de libre comercio más grande del mundo, un mercado que representa casi el 20% del PIB mundial. Brindando oportunidades incalculables para nuestros 700 millones de ciudadanos”, dijo en un discurso durante la ceremonia de firma la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, quien en el último año tuvo un papel protagonista en la materialización del histórico tratado.
El bloque europeo y las naciones fundadoras del Mercosur —Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay— firmaron el inédito pacto que empezó a gestarse en 1999 en una ceremonia celebrada en el Gran Teatro del Banco Central de Asunción, la capital paraguaya, donde en 1991 se creó el Mercosur.
El acuerdo llega después de más de 25 años de negociaciones marcadas por divergencias entre ambos bloques y la férrea resistencia de algunos países europeos, encabezados por Francia, y en momentos donde la fragmentación política y reconfiguración económica desafían el escenario internacional.
“Muchas manos han trabajado incansablemente. El acuerdo ha sobrevivido a cambios de gobierno y a muchísimas reuniones. Y todos sabemos que se necesitó un último impulso, hasta el último momento, para reunirnos aquí hoy”, enfatizó Von der Leyen.
Estuvieron presentes en la ceremonia los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Uruguay, Yamandú Orsi, y del anfitrión Paraguay, Santiago Peña. Igualmente aterrizaron en Asunción el mandatario de la recién incorporada Bolivia, Rodrigo Paz, y de José Mulino de Panam, que es un Estado asociado.
El jefe de Estado brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, vital para la conclusión de las negociaciones, no acudió a la cita y fue representado por su canciller, Mauro Vieira. Además de Vieira, el acto de firma contó con la asistencia de los ministros de Exterior de los respectivos países sudamericanos y responsables de rubricar el acuerdo: Mario Lubetkin (Uruguay), Rubén Ramírez Lezcano (Paraguay) y Pablo Quirno (Argentina).
El lado europeo fue representado por Von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y el comisario de Comercio y Seguridad Económica de la UE, Maros Sefcovic.
En diciembre de 2024 los dos bloques anunciaron en Uruguay que habían alcanzado un acuerdo definitivo, pero éste no prosperó hasta ahora debido al lobby agrícola y ganadero europeo, cuyos pedidos de más garantías y salvaguardas finalmente fueron incorporados a una nueva y final versión del tratado.
La alianza intercontinental, de características y magnitud inéditas, prevé eliminar paulatinamente los aranceles sobre casi todos los bienes comercializados entre los dos bloques durante los próximos 15 años. Ello supondría el fin de las elevadas tarifas que presionan sectores claves en ambas puntas del Atlántico como la industria automotriz, los productos lácteos, la carne y el vino.
Asimismo, ofrece importantes beneficios mutuos a través del fortalecimiento de la cooperación geopolítica, económica, de sostenibilidad y de seguridad.
“Europa es el segundo socio comercial más importante del Mercosur y el mayor inversor extranjero en la región. Este acuerdo eliminará aranceles y otras barreras comerciales y abrirá la contratación pública. Proporcionará un marco normativo claro para fomentar la inversión y el comercio. Y esto beneficiará enormemente a las empresas de ambas partes”, dijo Von der Leyen.
Pese a la firma oficializada este sábado, los bloques aún tienen un largo camino: antes de que entre en vigor, el acuerdo debe ser ratificado por el Parlamento Europeo y los respectivos parlamentos sudamericanos.
“Todo va a depender del apetito político del Parlamento Europeo”, dijo a The Associated Press Joao Paulo Cavalcanti, abogado especialista en comercio internacional. “Del lado de la Unión Europea realmente es una incógnita, porque hay una oposición importante dentro del propio Parlamento Europeo y eso claramente podría crear una traba para su aprobación”.
